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Ideario

Somos un centro educativo, católico, parroquial en crecimiento que enfrenta un gran desafío para este tiempo: salvar al hombre de la deshumanización para promoverlo a alcanzar una mayor madurez personal y comunitaria. Sin esta formación y renovación interior del hombre, toda acción externa se paraliza. (Cfr. Juan Pablo II mensaje de la paz, 1 de Enero de 1984).
Esta actividad interior no deja de tomar contacto con la realidad actual, buscando la verdad, para construir una sociedad más justa, libre y organizada, por eso nos compete formar hombres que sepan discernir con sinceridad y firmeza los valores que se han de rescatar, en medio de lo que lo puede oscurecer. Por lo que consideramos que el quehacer educativo no es función de algunos sino responsabilidad de todos en la doble dimensión de educarse y de educar. Cada cual en la medida de sus posibilidades y en los ámbitos de su actuación.
El núcleo sustantivo de nuestra tarea es: la formación integral, armónica y permanente de toda la persona humana en la totalidad de sus dimensiones constitutivas; la capacidad de presencia consciente, crítica y creativa, valorante y rectora; la libertad responsable , la corporeidad asumida en todas sus posibilidades y limitaciones : la reciprocidad en la comunión y participación interpersonal: la trascendencia hacia los valores hacia Dios, razón y fin supremo de la existencia.
En Jesús Sacramentado y bajo el amparo y mediación de María Auxiliadora que nos invita a ser todo lo que Jesús nos dice, se fundamenta nuestra acción pastoral y educativa.

Principios y Valores. Visión Institucional

Como centro educativo nos planteamos una educación que va más allá de la función informativa y de la transmisión científica y cultural de conocimiento. Trasciende los planteos académicos y saberes instrumentales, porque intentamos ayudar al alumno a encontrarse a sí mismo y a ubicarse frente a sus altos destinos para distinguir todo lo que deteriora su calidad de vida y la pérdida de sus valores. Nos planteamos un gran desafío: una educación esencial y profunda. Que les otorgue herramientas sólidas al adolescente para auto-conducir su vida hacia un horizonte que le brinde sentido a su esfuerzo.
Como institución asumimos un imperioso anhelo de construir una sociedad más justa, libre e impregnada de valores, para ello deseamos formar hombres capaces de asumirla, conducirla y evangelizarla, en fin hombres formados integralmente.